La vida es injusta para la gente como yo...yo no pedí tener un cerebro, vale?

lundi 9 août 2010

bonjour!


No soy alta, ni baja, no soy delgada ni gorda, no soy especialmente guapa, pero tampoco creo que la gente me describa como fea. Soy normal, una morena normal, con mis complejos y mis puntos fuertes, con un sentido crítico maravilloso y una tendencia, quizás excesiva, al sarcasmo y a la ironía, al chiste cruel o el comentario ácido o incluso corrosivo.

Creo firmemente en las rubias como forma de vida, como descripción de una persona, incluso como pensamiento casi filosófico...creo en la gente absolutamente superficial, tanto como para no albergar ni siquiera maldad, en el glamour, en la sonrisa bajando los ojos y tocándose el pelo como forma de conseguir las cosas...y creo, sobretodo, que es injusto que yo no sea rubia.

A veces las odio, pero es por envidia, incluso he tonteado con la posibilidad de volverme una de ellas, y grito " wuuuuu" en un tono muy agudo cada vez que suena una canción en la discoteca; pero no es tan fácil, ojala lo fuera, en verdad no basta con parecer rubia...hay que SER rubia.

Decidí hacer el blog cuando me di cuenta de lo fácil que seria mi vida sin en vez de vivirla yo lo hiciera otra persona. Nació el blog como caja de lamentos y de insultos gratuitos, como forma de autohumillación publica en un tono de "pero porque a mi, con lo estupenda que podría ser?"

Todo empezó con mi bikini de pin up y mi postura perfecta (metiendo tripa y subiendo las rodillas para que no se te aplasten los muslos) mientras tomaba el sol con mis gafas XXL. Yo disfrutaba de mi momento portada-de-moda cuando un chico monísimo, rubio y con ojos azules me dijo que me metiera a la piscina con él; y yo, a pesar de que sabia que mi pelo no lo agradecería, que NO soy grácil nadando y que el agua estaba fría de cojones lo hice...y lo hice porque la monada en cuestión tenía 4 años y no paraba de repetir que quería jugar conmigo en el agua.

Olvida a la barbie que llevas dentro, me dijo mi instinto maternal, ve y juega con él...y me metí. La lástima fue que tan pronto como por fin estuve en el agua, aquella criaturita del demonio, sabedora de que me tenia a merced de sus grandes ojos se hartó de mis deseos de complacerle y decidió que el agua estaba muy fría, así que saco sus piececitos del agua (mientras yo sacaba el agua de mis oídos) y se fue a jugar con otra cosa, porque de mi ya se había aburrido...y ahí me dejo, con el pelo hecho un asco, los pezones para exprimir naranjas, el bikini pin up pegado al culo y marcando celulitis y agua en el oído. ¡En que hora escuche a mi instinto maternal! la experiencia me debería haber enseñado que a los hombres, incluso a los de 4, no les gustan las mujeres fáciles...y que hace falta ser egoísta a veces y saber decir que NO.

Decidí entonces que era el momento de hacer un blog, y mientras se lo comentaba a mi querido amigo marica-cruel (en eso al menos si que doy bastante el perfil de estupenda) tiré un cenicero, y luego me tropecé y me hice una herida en el codo. Es una señal, pensé (he empezado a bautizar a mi torpeza con agradables eufemismos como señales, destino, mala suerte o le hubiera pasado a cualquiera) y cree la cuenta y el blog, aunque me dolía demasiado el codo como para escribir y mis manos apestaban a ceniza.

La verdad es que desde entonces no he podido parar de pensar en el blog, sobretodo porque estar con mi enemigo-al-que-no-se-por-que-llamo-mi-mejor-amigo es un constante recordatorio de la excentricidad de mi doble vida, sobretodo la excentricidad de creer que tengo una doble vida cuando la realidad es que tengo una y un pátetico intento de la otra.

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire